miércoles, 17 de noviembre de 2010

Suerte, otro factor a considerar.


A fines de  verano acompañe a un amigo a ver el retorno de los salmones rio arriba. Llegamos temprano en busca del mejor lugar para ver la migración de estos peces, y este era en la bifurcación de un brazo del rio. Claro, para los peces este lugar era perfecto, pero para mi intención de fotografiar, el lugar no me daba suficientes temas para explorar. Por un lado, solo tenia un ancho rio, por el otro unos frondosos arboles en línea con un cada vez mas brillante sol.

Bajo estas condiciones, cada minuto que pasaba el sol se levantaba mas y los arboles tomaban un contraluz casi enceguecedor, entonces, solo me quedaba entregarme a disfrutar a ver el nado de los enormes peces que lentamente remontaban el caudaloso rio.  Tengo que hacer referencia, que al termino de la temporada estival, las especies salmonideas como el Chinook remonta los ríos para desovar, alcanzan tamaños gigantescos por sobre los 25 kilos de peso. Todo un espectáculo.

Al cabo de unas buenas horas, y próximos a partir, me puse a recorrer una orilla del rio sabiendo que el contraluz dominaba casi toda la escena. Por lo que mis posibilidades de tomar detalles se desvanecían y el tiempo se reducía. 

Sin embargo, ya casi con todas las cartas en mi contra, me pare a unos 10 metros de un árbol que se encontraba prácticamente seco.  Cuando a la distancia logro identificar el sonido característico del canto de un Martín pescador. Mayúscula sería mi sorpresa cuando lo veo venir volando y se posa sobre la ultima rama de mi seco árbol. Entonces lentamente levante mi cámara y por unos segundos disfrute a través del visor de un colorido e inquieto martín. Para celebrar mi suerte, guarde en fotografías a este magnifico ejemplar.

Conclusiones y recomendaciones.

Sin duda el factor suerte juega un protagonismo particular en nuestras salidas fotográficas. No podemos decir que vamos a la aventura y que la suerte pone el resto, ya que el éxito de nuestra expedición se basa principalmente en una buena planeación de la actividad que vamos a realizar.

El tema de la planeación de salida a terreno, lo veré mas adelante, pero es importante recalcar que un buen fotógrafo se prepara, estudia y planifica los temas que va a trabajar.

Debo reconocer que en muchas de mis salidas a terreno, me he encontrado en situaciones que no tenía en mis planes. Como también en numerosas ocasiones la suerte me ha puesto en escenas que no dude en aprovechar. Allí, se pone a prueba nuestra habilidad, se presenta el instante preciso en el cual no se puede titubear. Ese instante  no se vuelve a repetir, es el segundo valioso que si no lo tomas, no volverá por ti. Precisamente la fotografía esta hecha de esos maravillosos  instantes, y es muy probable que en tus archivos mas de uno de ellos guardaras.

La suerte te da una mano, aprovéchala.


Bajo la mirada ornitológica de Andrés.

Este escurridizo amigo típico del sur de Chile a quien le gusta las zonas con cuerpos de agua rodeado de vegetación, idealmente árboles, donde le gusta posarse para acechar a sus presas como pequeños peces, a veces no es tan difícil de ver aunque es mas frecuente escuchar su característico canto.

Desde el punto de vista fotográfico, es un individuo que presenta todo un desafío ya que no permite acercarse mucho y al detectar la presencia humana rápidamente volará para ubicarse en otra de sus perchas favoritas, generalmente ramas desnudas que sobresalen unos pocos metros por encima del agua. Por ello, la forma mas segura de capturarlo es, ya sea ubicar uno de sus posaderos y esperarlo muy quieto y ojalá camuflado con el entorno o desde un hide, que es un escondite artificial como una pequeña carpa idealmente mimetizada como la ropa militar.

Esto no asegura en absoluto una buena fotografía y a veces la espera puede ser prolongada e incluso frustrante pero como bien dice Alberto, la paciencia y la suerte sin duda son un factor a tener en cuenta.

Al salir a “cazar” aves con la cámara fotográfica debemos conocer su hábitat, comportamiento, alimentación, posibles migraciones, épocas de apareamiento y nidificación lo que nos ayudará a planificar nuestra salida y poder estudiar previamente a nuestro objetivo, de tal manera de ir con una idea preconcebida sobre lo que buscamos y no simplemente disparar a lo que nos encontremos, que a veces no da ningún resultado positivo o de buena calidad.

En el caso del Martín pescador, ya sabemos que le gusta la cercanía del agua ya que allí encuentra su alimento, los peces, pequeños crustáceos y anfibios.
Para cazarlos, se posa sobre ramas que tengan una buena visual de la superficie del agua pero que a la vez no detecten su silueta ya que los peces podrían verlo.

También es muy importante documentarse antes de salir a fotografiar y saber identificar al ave que buscamos. El Martín no tiene grandes diferencias entre el macho y la hembra, de hecho el dimorfismo sexual, está sólo diferenciado porque la hembra tiene una banda ancha de color azulado en el pecho y el macho tiene todo el pecho de color rojizo.

Pero bueno amigos, como esto no se trata de describir a las aves, ya que para eso está la bibliografía especializada, los invitamos a estudiar un poco y salir a tomar fotografías.

Que lo disfruten….

Fotografía tomada con Iso 400; velocidad 1/500; apertura 9,0; compensación exposición 0;
Distancia focal 313 milímetros.

Fotografía tomada con Iso 400; velocidad 1/500; apertura 9,0; compensación exposición 0;
Distancia focal 500 milímetros.


domingo, 7 de noviembre de 2010

Paciencia, La Naturaleza te pone a prueba.

Después de mucho reflexionar respecto a cual seria mi primer articulo, decidí comenzar con una anécdota que representa sin dudas el espíritu de este blog, el acercamiento del fotógrafo en la naturaleza y las formas en que se puede interactuar sin romper el equilibrio armónico de nuestro entorno, logrando la sintonía precisa que el fotógrafo en su determinado momento sabrá aprovechar.

“Un domingo me fui a un río, brazo del rio Petrohué, donde se que percha un martín pescador, esta ave la venia siguiendo con mi hijo( gran compañero de aventuras) ya hace varios fines de semanas atrás.  Disfrazado con ropa camuflada, instale mi equipo sobre su trípode, este metido en el agua en medio del rio, me puse loción antibichos, me senté sobre una piedra que parecía muy cómoda y me cubrí por completo con una manta  camuflada. Imposible que el martín me viera y menos que me pudiera sorprender. Ahora a esperar la llegada de esta avecilla.

Paso una hora y nada…bueno como siempre se ha dicho, Paciencia, ya llegara o cuando menos lo esperes la naturaleza te sorprenderá. Bueno, si  alguien lo dijo por algo será. Ahora, también se puede dar lo contrario y no ser el momento apropiado para obtener lo que buscamos, al menos hay que intentarlo.

Ya van dos horas y nada….y la maldita piedra haciendo mella en mi humanidad. Entonces mentalmente me repito, paciencia la naturaleza me esta colocando a prueba….que complejo, por que no me habré dedicado a tomar fotos a las vacas, son mas fáciles…  Pero nadie dijo que esto iba a ser fácil, somos hijos del rigor y aunque la maldita piedra diga lo contrario, seguiré esperando…

Y se cumplen tres horas… ya he revisado internamente varias etapas de mi vida…para la otra traigo un cojín, unas revistas, mi ipod, y galletas,,,si no pasa nada con el martín, al menos me entretengo leyendo y escuchando música….pero sale el martilleo en mi mente, Paciencia, la naturaleza te puede sorprender…que fácil suena, explícaselo a la maldita piedra que en definitiva me sorprendió con su dureza.

Ya, me decidí, han pasado tres horas y media y nada de nada,,,estoy que le saco fotos a la piedra…si en 15 minutos mas sigue todo igual, me voy…entonces sucede el milagro, La Naturaleza premia la paciencia… a lo lejos baja a beber al río un pudú. No puede ser que situación mas extraordinaria, yo esperaba un martín y ahora me voy con el registro de un pudú…pero hay mas, no fue uno, sino dos pudues que en el mas absoluto silencio me recompensan con su presencia. “ La naturaleza pone a prueba tu paciencia, te sorprende y te enseña”. En esos momento toda una verdad. Un instante mágico que muy pocos nos podemos dar.”

Conclusiones y recomendaciones.

Si bien muchas veces ideamos el plan y preparamos el equipo con el objeto de fotografiar un determinado sujeto, no siempre se da lo previsto. La planificación previa a la salida es muy relevante, ya que debemos estudiar y conocer nuestro entorno, que especies son susceptibles de ver, cual puede ser su comportamiento y que estrategia aplicaremos para acercarnos a buen tiro del clic.

Pero lo anterior no garantiza que encontremos lo buscado, ya que la natura en su agudo equilibrio muchas veces cambia el entorno o caprichosamente no muestra lo que anhelamos. De todas las salidas, un porcentaje concluye con el éxito que esperamos, sin embargo otro porcentaje no menor termina sin que  alcancemos los logros deseados. Esta experiencia la deberemos incorporar en nuestra próxima planeación de terreno.

Y que sucede con la paciencia, herramienta fundamental para esta actividad, ya que es la llave para ingresar al mundo de lo natural. La capacidad de saber esperar, permite que todo este mundo comience a girar y nos incorpore en el, sin que seamos ajenos a este entorno, haciendo  las especies que en el conviven realicen su vida con normalidad.

Si no somos pacientes, difícilmente podremos acércanos adecuadamente a la distancia optima, difícilmente las especies nos aceptaran en su ambiente. Por ultimo , difícilmente sabremos discernir el momento apropiado para hacer nuestro clic.


Registro tomado con Iso 1600, velocidad Tv 100, apertura Av 6,3, distancia focal 500 mm.
El angulo de enfoque, dista de la preparación original del equipo, la percha se encuentra en un ángulo opuesto.